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domingo, 26 de enero de 2014

Para los docentes/SENTIMIENTOS/ Resiliencia


PARA LOS DOCENTES

Creo que nuestra profesión es bellísima, nada más bello que compartir nuestro día a día con nuestros alumnos y compañeros docentes. También hay días en los que la dicha se trasforma en tristeza.Los sentimientos de la reflexión que escribo, están reflejados en uno de esos días.¡Mis mejores deseos!
 

Hay días y días!!!Días con tonos violetas(me encanta el violeta )donde la dicha es suave, fresca, espontánea...no hay tristezas ni desilusiones...el día transcurre sin alteraciones ...observando y bebiendo del momento...disfrutando.
 
También hay días de un color grisáceo ...dónde las lágrimas están a flor de piel...dudas y sigues dudando...no sabes dónde se esconde la verdad...sientes que necesitas encontrarte ,explicar...ser escuchada.

Esos días más necesitados de consuelo...de ser acompañada...de ser abrazada...consiguen transformar ese tono gris en un blanco suave cuando los AMIGOS se aproximan...te sonríen ...te escuchan...te abrazan...GRACIAS ...ANAS,MARÍAS,CLAUDIA,CARLA,AMPARO,ELENA ,
PEPE,GEMA,
TERESA,PAOLA,INMA,JOSÉ MANUEL,MARTA...etc.

GRACIAS amigos qué sin conocerme sé que me acompañáis ...mil gracias a todos!!!Mis mejores deseos!!!
 
Marién

viernes, 24 de enero de 2014

Cuando los y las docentes gritan.


Cuando los y las docentes gritan.

La voz tiene un efecto dominante, imperativo en el que escucha, influyen negativamente en el aprendizaje de los chicos, producen temor, los irrita y los cohíbe en la participación de las clases. Y, en algunas ocasiones, les puede provocar ansiedad y excitación.

Cuando el docente eleva la voz también provoca que el chico se sienta rechazado por el maestro y eso puede afectar al rendimiento. "Con el grito se cierra el diálogo".

El grito acompañado del típico ..."¿me entendéis?" cuando el problema no es del que escucha sino del que habla, debe el docente preguntar... ¿me doy a entender? ¿me explico?...los niños y niñas los adolescentes no responden a ese grito de  ¿me entiendes?... querido colega, el ruido en las escuelas es normal, los gritos, las risas, el barullo es normal, pero los gritos de los docentes no lo son, no deberían serlo. 

Tengo 20 años de ser docente, y cuando empecé a trabajar una vez ...UNA VEZ... grité y dije: "Todo mundo silencio" a niños de seis años... y un niño de esos que eran mis primeros alumnos en mi primer año de trabajo me dijo con sus ojitos llenos de lágrimas... "señorita por qué grita" !!!me mato!!! nunca más levanté la voz, encontré una forma distinta de que dejaran de hablar, cruzo los brazos me paro al frente donde todos me vean y no hablo soy como una estatua... de pronto el grupo hace presión ... se escucha bajito....la seño no habla, que le pasó, cállate, mira la seño no habla, y con paciencia logré que ellos supieran que mi silencio llamaba al silencio y me funcionó ahí hasta la universidad con mis alumnos adultos. 

No grite estimado colega, porque su imagen profesional se ve dañada, se observa que no tiene dominio de sus emociones, que no tiene autoridad implícita, que ha perdido el control, si usted siente que no puede manejar su euforia ante el barullo estudiantil, pida ayuda psicológica, de pronto usted necesita bajar el estrés, pida vacaciones, hágase tratar pero por lo que más quiera no grite, no dañe sus cuerdas vocales, no afecte su salud física y emocional y no afecte a sus estudiantes, medite si en su aula usted consigue el silencio a fuerza de gritos. Todos podemos cambiar no es necesario que lo comente con nadie, haga cambios en su actitud profesional ya mismo. 
Licenciada Alba Jiménez
Consultora y Asesora Pedagógica.



 
 
 

La resiliencia en la docencia.


La resiliencia en la docencia.

Y si probamos en nuestras aulas de clases desarrollar día a día los siete factores:

Un maestro (a) con capacidad de Resiliencia tiene desarrollados 7 factores llamados “constructores” de Resiliencia: 

1. Enriquece los vínculos prosociales: Mejora la comunicación entre pares, directivos y alumnos. Sus principios se basan en la solidaridad y en la tolerancia. Se adapta positivamente a las situaciones y no se queda inmerso en el conflicto sino que busca la resolución del mismo de manera positiva: mediante el acuerdo y la negociación, entendiendo por” acuerdo” no la claudicación o reserva de las opiniones sino la preservación de la posibilidad del diálogo para evitar la resolución negativa del conflicto, es decir, por medio de la violencia; no es proyectivo: se hace cargo de sus desaciertos sin proyectarlos en el otro, ya que toma sus dificultades como la posibilidad de poder reconocerlas para mejorarlas sin poner en juego su propia “valía” como persona ni como psicopedagogo.

2. No le interesa ser infalible ya que tiene su propio permiso para equivocarse y apostar a nuevos enfoques. 

3. Fija límites claros y consensuados: Considera valiosa la opinión de los demás, no “acata” si no está de acuerdo, es democrático, no es contradictorio entre su manera de pensar y su accionar, no se rinde hasta lograr su propio aprendizaje y el de sus alumnos, es abierto ante el surgimiento de nuevas y diferentes situaciones, su firmeza no se confunde con rigidez, flexibiliza, trata de “atemperar” los conflictos. 

4. Enseña habilidades para la vida: Tiene capacidad de asombro, es curioso, contagia interés y estímulo, no se detiene ante la duda, busca aprender y capacitarse por propia satisfacción. 

5. Brinda apoyo y afecto: Se siente valioso, quiere a su trabajo, estimula y busca recibir estímulos, se contacta con gente positiva-esperanzada y realista a la vez-, siempre está sumando y no restando cualidades en sí mismo y en los que lo rodean-sobre todo en sus alumnos-, confía en su propio potencial y en el de los demás. No usa la lástima ni la descalificación porque entiende que ambas actitudes marginan. 

6. Establece y transmite expectativas elevadas: No espera resultados en cantidad sino en calidad, apunta al desarrollo del aprendizaje significativo, tiene en cuenta los procesos centrados en el esfuerzo, proyecta con avidez y no por cumplimiento burocrático, promueve y pone en ejercicio constantemente el pensamiento crítico y creativo, rescata los aportes que construyen y desecha los que invalidan o paralizan al otro. 

7. Brinda oportunidades de participación significativa: Participa con alegría porque sabe que su aporte es valioso, es tolerante ante el disenso, se involucra, nivela para “arriba”, no toma al alumno como un ser pasivo, no interpreta el desacuerdo del otro como algo personal, sino simplemente como otra “mirada” de la misma situación, hace uso de su participación porque guarda una relación de compromiso con su rol.


domingo, 19 de enero de 2014

Cómo hablar para qué los niños escuchen y cómo escuchar...










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Cómo hablar para que los niños escuchen y cómo escuchar para

Indicadores del desarrollo

 

Indicadores del desarrollo


Ciertas destrezas como dar el primer paso, sonreír por primera vez y mover la mano para decir adiós se denominan indicadores del desarrollo. Cada niño alcanza estos indicadores importantes en áreas como el juego, el aprendizaje, el habla, la conducta y el movimiento (gatear, caminar, etc.).
Haga clic en la edad de su hijo para ver los indicadores.


¿Qué era lo que venia a buscar? (el olvido súbito)



El olvido súbito, más habitual de lo que se cree

No es preciso tener que hacer un test donde se presentan cuadrados de colores, es más que probable que esto te haya ocurrido alguna vez en tu vida. Te paras frente al refrigerador, abres la puerta y te preguntas ¿Qué era lo que iba a buscar?. Subes a la habitación y te quedas mirando todo porque no saber qué necesitabas de allí. También puede ocurrir que veas a una persona en televisión o en la calle y no puedas recordar su nombre.
 
Estos olvidos frecuentes ocurren en las personas a partir de los 30 años aproximadamente. Algunos de ellos temen estar padeciendo los síntomas previos a la enfermedad de Alzheimer, pero afortunadamente menos del 10% de las veces ocurre ello. Cabe destacar que este trastorno en la memoria recién aparecerá a los 50, según informa el jefe del Instituto de Neurología Cognitiva, Pablo Richly.

La gran mayoría de los olvidos están vinculados a la ansiedad, la depresión y la falta de atención más que a una demencia. No es que la información “se pierde” en algún lugar de la memoria, sino que luego de pensar bien volvemos a dar con ella, aunque tengamos que desandar el camino que nos llevó hasta la cocina o el cuarto. Suelen ser más comunes si hay una gran demanda de atención, cuando hay fatiga mental, cuando se hacen muchas tareas al mismo tiempo o tras ser interrumpido por alguna distracción en particular (suena el móvil, miras algo en la televisión, tu esposa te llama a cenar, tu jefe hace un anuncio en voz alta, etc).

Tanto la ansiedad como la depresión, informa la experta en neurología del Hospital Universitario Austral, Carolina Lomlondjian, interfieren mucho en la capacidad de mantener nuestra atención en algo y a la vez en la habilidad de organizar toda la información que se guarda en el cerebro. Para que pase de ser una mera distracción a una enfermedad a tratar se deben tener en cuenta algunos criterios tales como la edad, la frecuencia y el o los objetos olvidados.
 
Es normal que después de los 30 años la memoria comience a “pasar factura” y que haya nombres que no recordamos, sitios donde dejamos las cosas o tareas asignadas recientemente. Lo que no puede aceptarse es olvidar la dirección de la casa o el nombre de la esposa. Si te ocurre que tienes olvidos súbitos o frecuentes y estos se experimentan por más de un año seguido, es preciso que consultes con un especialista. Puede deberse a un deterioro cognitivo leve, si está acompañado de otros síntomas neurológicos. Con el tiempo hasta podría convertirse en demencia, pero no hay que preocuparse, sino estar informados y controlados.

 El diagnóstico prematuro sirve para controlar la evolución de una posible enfermedad y mejorar el tratamiento que pueden ser con fármacos o con rehabilitación mediante ejercicios que potencian la memoria y pausan el daño. Para evitar esto, en el hogar se pueden hacer algunas actividades como ser ordenar los meses alfabéticamente, decirlos de atrás para adelante, hacer lo mismo con los días de la semana, alimentarse bien, practicar deportes y siempre tener la mente activa con libros, juegos o tareas diferentes.
 FUENTE:http://lamenteesmaravillosa.com/que-es-el-olvido-subito#sthash.rzv5jyfi.dpuf

Qué es lo más importante de la vida

10 tips para hacer frente a ese desgaste cotidiano




El síndrome de Burnout es un padecimiento (cada vez más común) que se produce principalmente a causa de factores estresantes emocionales e interpersonales que se presentan en el día a día. ¿Es posible evitarlo sin dejar de cumplir con nuestras obligaciones? Algunos consejos a tener en cuenta para no dejarse consumir por la rutina.
Lamentablemente, nadie está libre del estrés: no discrimina género, raza, posición socieconómica, religión, intereses personales y por supuesto, tampoco edad. Las preocupaciones por la búsqueda de empleo y la presión laboral en los adultos tiene su par cuando hablamos del estrés escolar en los niños.
En el caso de los niños la solución está en manos de los padres con muestras de apoyo y compañía. Por ejemplo, si el pequeño tiene dificultades para organizarse con el tiempo de las tareas escolares, lo mejor es inculcarle la importancia del aprovechamiento de los momentos libres. ¡Que no deje todo para último momento! Debemos ayudarlo a armar un plan de organización.Otra variable que influye en el estrés escolar de los  es la presión de sus padres. Si un día no le salieron bien los ejercicios o no ha tenido buenas calificaciones a pesar de su esfuerzo, de ninguna manera podemos hacerlos sentir mal. De nada sirven los castigos o los rezongos: lo mejor que pueden hacer todos los padres por sus hijos es aconsejarlos, acompañarlos y apoyarlos para que aprendan a sortear estos obstáculos en la vida.Este consejo les servirá para siempre, pues como te hemos dicho, el estrés no discrimina edad.
Con los adultos, la solución está en nosotros mismos. Terminar el trabajo a tiempo, tener jornadas laborales organizadas y los más tranquilas posible, aprender a controlar nuestras reacciones defensivas ante situaciones estresantes, no realizar demasiadas actividades durante el tiempo libre, no atender asuntos de trabajo fuera de él y tener suficientes días libres son algunas de las claves para no sufrir estrés.
He aquí 10 tips para hacer frente a ese desgaste cotidiano:
1. Haz un inventario
Es ampliamente conocido que escribir nuestras ideas es una costumbre saludable, por eso, se aconseja hacer una lista de todas las situaciones que hacen que nos sintamos estresados, ansiosos, preocupados, frustrados e indefensos. La idea no es agregar otra obligación, realicen este ítem de a poco: es un proceso a largo plazo, en el cual irán agregando detalles de acuerdo a lo vivido.
2. Medita acerca de tus problemas
Al lado de cada ítem del inventario, traten de escribir una o más maneras posibles de reducir el estrés asociado e intenten implementarlas en su vida. Quizá no se les ocurra nada al principio, pero no dejen de pensar en las diferentes soluciones: alguna idea va a salir.
No se frustren si no ven cambios inmediatos o si no se sienten distintos: el estrés no se produce de un día para otro, es un proceso acumulativo. Es así que la recuperación y los cambios tardarán más de un día en aparecer. La idea es cambiar el estilo de vida, y eso no es algo fácil: hay que ser consistentes y no abandonar en el primer intento.
3. Aprende a decir "No"
Evita tomar nuevos compromisos o responsabilidades. Si bien uno tiene que vivir en el mundo real y hacerse cargo de ciertas situaciones, esto no quiere decir que responsabilizarse por todo.
Es una tendencia bastante común: decir que no es difícil a veces, pero uno tiene que pensar qué es lo que se esta ganando y cuánto cuesta hacerlo. A partir de eso verán que hay ciertas situaciones en la que es mejor dar un paso al costado.
4. Delega tanto como te sea posible
Un tema muy cuestionado, sobretodo para todos aquellos que sean típicas víctimas del burnout. Delegar actividades es algo que la mayoría de las personas que sufre este tipo de inconvenientes suele evitar hacer.
Hay que intentar determinar qué es lo que uno hace mejor, y hacer lo posible para dedicarse solo a eso. No se hagan falsas ideas sobre lo que se "ahorra" al realizar actividades extra: las verdaderas consecuencias se ven a mediano/largo plazo.
5. Toma descansos entre grandes proyectos
El estrés deja al cuerpo y a la mente en una situación de debilidad.
Por eso, eviten saltar de un proyecto absorbente a otro: háganse un espacio para ustedes, de esta forma darán una chance a que sus cuerpos y mentes se recuperen y estén en óptimas condiciones para enfrentar un nuevo desafío.
Los gadgets, como los diferentes dispositivos móviles (celulares, notebooks, netbooks), computadoras y demás, pueden consumir grandes cantidades de tiempo y energía.
Intenta alejarte de ellos lo más que puedas, aunque sean tu principal fuente de trabajo/entretenimiento. Dejen un espacio para ustedes mismos, alejado de la cotidianidad.
7. Socializa  fuera del grupo profesional
Esto puede proveer perspectivas más frescas, estimular nuevas ideas y ayudarlos a que descubran recursos que todavía no conocían. Intenten no cerrar sus mentes y no se nieguen a reconocer el valor de nuevas percepciones.
8. Resiste la tentación de llevar el trabajo a la casa
Si bien es una realidad que los trabajos tienen que hacerse en tiempo y forma y que siempre hay algo para hacer, es importante discernir entre el espacio de trabajo y el espacio personal.
Por más que trabajen desde sus casas, intenten separar estos dos mundos lo más que puedan. Destinen un área especial para trabajar y otra para distenderse. Al fin y al cabo, se darán cuenta que no estarán haciendo ninguna de las dos cosas de forma plena.
9. Enfócate en  el esfuerzo, no en los resultados
Ni siquiera los más inteligentes y dedicados pueden lograr grandes éxitos todos los días. Recuerden dedicarse a mejorar su vida, no es sano ni meritorio trabajar sólo para obtener grandes resultados.
10. Considera unirte a un grupo de apoyo
Si bien un grupo de apoyo puede sonar como un grupo de rehabilitación, no necesariamente tiene que serlo. Puede tratarse de una organización profesional que provea de soporte o tutoría, hasta de un grupo de amigos que se juntan a charlar y a compartir ideas.
Cualquiera sea el medio que elijan, un grupo de apoyo nos ayuda por dos motivos:
1. Comparte tus sentimientos, te ayudará a reducir el estrés
2. Júntate con otras personas, elimina el aislamiento, una consecuencia común de las personas que sufren el síndrome de Burnout.
Finalmente, un consejo en general: redescubran su pasión.
Todas las personas con gran potencial y compromiso tienen algo en común, la pasión. Si son como la mayoría de las víctimas de Burnout, seguramente hayan perdido su norte y se sientan físicamente exhaustos y emocionalmente derrotados. Por eso, volver a focalizase o encontrar nuevas pasiones los llenará de una energía incomparable.
Redefinan sus roles en el trabajo y en la casa, organízense y sepan separar ambos mundos. Esta "redistribución" de carga hará que puedan llegar cada día más alto.
Consejo personal: busquen una actividad que los haga alejarse de su trabajo y preocupaciones, y que a la vez les genere algún tipo de satisfacción. ¿Cuál es su cable a tierra? El mío es la playa...
 

Ayuda para padres /Niños/Comunicación

jueves, 16 de enero de 2014

Inteligencia emocional: Autoestima


 

Inteligencia emocional: Autoestima

La autoestima es el grado de aceptación y el concepto que cada uno tiene de sí mismo.

El niño que se quiere a si mismo siente un estado interno de compromiso, de seguridad, de confianza, de libertad que crea tranquilidad en la persona y, por tanto, también en el ambiente.

Autoestima  para…

·        Valorarse como miembro de un grupo.

·        Tener persistencia en superar dificultades.

·        Expresar cualidades y habilidades de uno mismo.

·        Explicitar logros.

·        Ser flexible y darse permisos.

·        Tener iniciativa.

·        Vivir en nuestro cuerpo aceptándonos como somos.

·        Decirse cumplidos a uno mismo.

·        Saber defenderse.

·        Aceptar los errores y las equivocaciones.

·        Expresar quejas adecuadamente.

·        Ser capaz de pedir favores y ayuda.

·        Estar contento de ser quien uno es.

 

FUENTE: Programa de Inteligencia Emocional para niños de 6 a 8 años.SM

Números decimales

LAS FRACCIONES 4º DE PRIMARIA

miércoles, 15 de enero de 2014

Los despistes que con mayor frecuencia afectan a las personas




De acuerdo con el Dr. Mauricio Fava, del Departamento de Psiquiatría de Massachusetts General Hospital, a cualquier edad podemos tener olvidos que no representan ninguna situación de riesgo para la salud, como sí lo es padecer Alzheimer.

Como lo publica voces.huffingtonpost.com, a nivel mundial sólo el 13 por ciento de la gente mayor de 65 años es diagnosticada con el mal de Alzheimer.
Los olvidos que con mayor frecuencia afectan a las personas.

Olvidos por la falta de atención

Se presenta cuando debido al ritmo de vida que llevamos las personas son más propensas a distraerse con gran facilidad; lo que conlleva a que la información que recibimos no sea retenida correctamente, por lo que es fácil olvidarla o recordar parte de ella.

La rutina, las multitareas y las interrupciones inesperadas en acciones que realizas automáticamente, son otros factores que inciden en la afectación de la atención. Este tipo de olvidos se resuelve eliminando las distracciones, reduciendo las multitareas y enfocando la atención.

Olvidos de tiempo

Los recordatorios relacionados con el tiempo afectan la retención y la calidad de ambas memorias: de corto y de largo plazo. Olvidar algo que guardaste poco tiempo y no has vuelto a recordar es parte del proceso natural de eliminar información almacenada que no necesitamos. Cuando no quieras olvidar algo, trae a tu memoria la información, de vez en cuando.

Olvidos de futuras acciones

Es olvidar llevar a cabo una acción planificada como ir a una cita o tomar un medicamento. Las notas y los calendarios te ayudan a evitar este tipo de olvido.

Olvidos temporales

Se refiere a olvidar información familiar como palabras, nombres, títulos de libros, de películas o de canciones. Pero esa información suele regresar en momentos posteriores, obvio, cuando ya no la necesitas. Esto ocurre cuando las conexiones entre objetos o personas y sus nombres se debilitan por falta de uso.

Memorias inexactas

Cuando no recordamos con exactitud hechos de tiempo, gente, lugares o eventos, es probable que se deba a que las memorias más recientes han intervenido con memorias originales, además los prejuicios personales, las creencias o las reacciones emocionales pueden darle a las memorias matices diferentes. Se dice que a veces recordamos lo que “queremos” y como lo “queremos” recordar. Pueden ser mecanismos de defensa para protegernos.

Sin embargo, el cerebro y la memoria pueden ser estimulados a tener un mejor funcionamiento, esto por medio de diversos ejercicios mentales.


FUENTE: http://www.el-nacional.com/

Refuerzo de 1º curso Educación Primaria/LENGUA-MATEMÁTICAS

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domingo, 12 de enero de 2014

PAUTAS PARA EL DESARROLLO DE LAS HABILIDADES SOCIALES.

 


 

¿CÓMO SE ADQUIEREN LAS HABILIDADES SOCIALES?

Las competencias sociales se aprenden y desarrollan a lo largo del proceso de socialización, como resultado de la interacción con otras personas. Este desarrollo se produce fundamentalmente en la infancia, los primeros años de vida son fundamentales para el aprendizaje de estas habilidades.
Se aprenden y desarrollan a través de los siguientes procesos:
  • Experiencia directa. Los niños y niñas están rodeados de personas y desde una edad muy temprana comienzan a ensayar las conductas sociales. Se producen determinadas experiencias que los pequeños van interpretando e incorporan esas interpretaciones a su forma de pensar y actuar.
  • Imitación. Los pequeños aprenden por lo que ven de las personas que son importantes para ellos. Imitaran aquellas conductas sociales que observan en los adultos más cercanos, pero no solo las conductas, también aprenderán de estos la manera de interpretar las situaciones y hasta de sentirse en determinados momentos.
  • Refuerzos. Los refuerzos sociales que tengan sus conductas, ya sea de los adultos y/o iguales van a hacer que los niños y niñas desarrollen determinadas conductas y otras.

PROBLEMAS PROVOCADOS POR FALTA O ESCASO DESARROLLO DE HABILIDADES SOCIALES.

  • Problemas de autoestima. Los niños y niñas con pocas habilidades sociales, tendrán problemas para desenvolverse en su entorno social. Esto les llevará a pensar que es por ellos y su autoestima bajará. La imagen de sí mismos será negativa. Esto hace a su vez, que sus habilidades sociales sean escasas, la influencia es mutua.
  • Dificultad para expresar deseos y opiniones. Las personas que no tengan unas buenas capacidades sociales, tendrán dificultades para saber y poder expresar lo que desean y lo que opinan.
  • Dificultades para relacionarse con los demás. La falta de habilidades sociales, puede llevar a una timidez excesiva y dificultad para hacer amigos y relacionarse. En nuestra sociedad, es imprescindible relacionarse con los demás.
  • Problemas escolares. Puede producirse también este tipo de problemas, debido a la inadaptación social, llegando incluso a provocar fracaso escolar.
  • Malestar emocional. Las personas necesitamos de los demás, la compañía y la estima de las demás personas son fundamentales para nuestro día a día y para nuestro equilibrio emocional. La ausencia de relaciones sociales puede llevar por tanto un malestar emocional asociado.

PAUTAS PARA EL DESARROLLO DE LAS HABILIDADES SOCIALES.

Las habilidades para afrontar con éxito de forma sana las relaciones con los demás se desarrollan progresivamente a lo largo de la infancia y la adolescencia. En este periodo se producen las estrategias que van a ser las bases de las futuras relaciones de adultos, ya sean de amistad, de pareja, laborales, etc.
Por ello debemos prestar especial atención al desarrollo de estas capacidades.
  • Cuida la autoestima de los pequeños. Ayúdales a formar una imagen positiva de sí mismos. Tendrán la fuerza para desenvolverse socialmente y no culparse de aquellas situaciones que no son positivas para ellos. Para ello critica la acción y no a la persona; proponles metas pero que sean adecuadas; utiliza los elogios pero que sean realistas.
  • Transmite valores a los niños y niñas. Deben aprender a valorarse a sí mismos y a los demás. Enséñales a respetar, tolerar y escuchar.
  • Sirve de ejemplo para ellos. En tus relaciones con ellos y con los demás, actúa de forma coherente y transmitiendo lo que quieres que hagan ellos.
  • Habla con ellos y trabaja las creencias e ideas que tienen. Ante determinadas situaciones sociales que te ocurran a ti y/o a ellos explícales la situación, ayúdales a entender. Si por ejemplo alguien nos contesta mal, debemos explicar a los niños y niñas que esa contestación probablemente no tenga que ver con nosotros, simplemente las personas tienen sus vidas y probablemente estén enfadados por algo. No debemos por tanto tomarlo como algo personal, pero tampoco debemos dejar que nos hablen mal. Enséñales entonces con tu ejemplo a responder a estas situaciones de forma asertiva.
  • Fomenta la capacidad de escuchar y entender a los demás. Para ello escúchales tú a ellos y enséñales a escuchar a los demás. Que entiendan que podemos aprender muchas cosas si escuchamos lo que los demás nos dicen.
  • Emplea los refuerzos. Refuerza socialmente aquellas conductas adecuadas, como escuchar al otro o responder con educación, en esos casos interactuamos socialmente con los pequeños y refuerza negativamente las conductas inadecuadas, los gritos, la falta de escucha, etc. no interactúes con ellos en estos casos.
  • Procura dotar a los niños y niñas de un ambiente rico en relaciones. Es importante que los pequeños tengan diferentes experiencias sociales, para que experimenten, aprendan y pierdan el miedo a determinadas situaciones.
  • Anima a los pequeños a participar en diferentes grupos o hacer actividades con otras personas, sin que sea necesaria tu presencia. Es importante que los niños y niñas aprendan a desenvolverse solos, sin la protección de las figuras de los adultos.
  • Cuando los pequeños pasen por alguna situación social de rechazo o negativa de alguna manera, debes dejar que pasen por ellas, pero explícales la situación.
 
Celia Rodríguez Ruiz para Educapeques

Fuente: Habilidades sociales: Educar para las relaciones sociales



 

¿CUÁLES SON LAS HABILIDADES SOCIALES BÁSICAS?

 

 

¿CUÁLES SON LAS HABILIDADES SOCIALES BÁSICAS?

  • Apego: capacidad de establecer lazos afectivos con otras personas.
  • Empatía: capacidad de ponerse en el lugar del otro y entenderle.
  • Asertividad: capacidad de defender los propios derechos y opiniones sin dañar a los demás.
  • Cooperación: capacidad de colaborar con los demás para lograr un objetivo común.
  • Comunicación: capacidad de expresar y escuchar. Sentimientos, emociones, ideas, etc.
  • Autocontrol: capacidad de interpretar las creencias y sentimientos propios y controlar los impulsos.
  • Comprensión de situaciones: capacidad para entender las situaciones sociales y no tomarlas como algo personal, o culparse de determinadas cosas.
  • Resolución de conflictos: capacidad para interpretar un conflicto y sacar alternativas de solución al mismo.
Celia Rodríguez Ruiz para Educapeques

Fuente: Habilidades sociales: Educar para las relaciones sociales